Voy a decirle algo aunque me parta la cara

Cuenta un compañero que hace unos días iba en el metro y como hacía frío llevaba la bufanda al cuello, con lo que no se veía a simple vista que es sacerdote. Estaba sentado leyendo un libro que se titula Creyentes y no creyentes en tierra de nadie. Iba por el capítulo titulado “Santos sin Dios”, cuando un joven se sentó a su lado. Y pasó...